
Uno de los grupos que marcó mi adolescencia sin duda fue Paradise Lost. Aunque los descubrí con su disco Gothic (1991) era capaz de apreciar su inicios más agresivos y su posterior evolución hacia un sonido mas oscuro. Entonces llegó One second (1997).
“As I die” (1992)
La introducción de sonidos electrónicos y una atmósfera más alejada del metal y más próxima a sus admirados Depeche Mode hizo que disco a disco me alejara de ellos. Sin contar las salidas de tono de su vocalista, Nick Holmes, una rock star de tres al cuarto que poco a poco iba minando la imagen del grupo.

Semos siniestros
Con el paso del tiempo ha llegado el momento que alcanzan todas las bandas que fueron algo y que lo echaron a perder por tratar de innovar más que nadie o homenajear (copiar) a sus adminados X.
Ya está a la venta el nuevo disco de mis antaño idolatrados Paradise Lost titulado In requiem (2007) y que vuelve sus tiempos de pesadas sonoridades y espíritu gótico, léase Icon (1993) o Draconian times (1995). Bienvenidos de nuevo, esperemos que el daño no haya sido irreparable:
“The enemy” (2007)



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