Una de las más agradables sorpresas de la actual Convención de San Diego (SDCC) es el regreso de Sam Raimi por sus terroríficos fueros.
Aunque el proyecto de revivir la saga Evil Dead siempre está en danza y el bueno de Bruce Campbell no deja de promocionar su My Name is Bruce (que ya tiene anunciada segunda parte antes de ser estrenada), parecía imposible desligar el nombre de Raimi de la franquicia del hombre araña.
Lo siento, Bruce, pero esto…
…da pena.
Finalmente en la SDCC se han podido ver unos minutos de su nuevo proyecto Drag Me To Hell y parece ser que vuelve el espíritu de las primeras películas de Raimi, es decir, terror, sangre (por lo menos grapas) y mucho humor todo unido por la vertiginosa cámara del productor de Xena.
La película trata sobre una joven ambiciosa y la maldición que arrastra (impuesta por la bruja que la acosa por doquier).
Así de sencillo y así de divertido. Por lo menos yo me lo he pasado teta con esos momentos slapstick como son la grapa saltando del ojo y la dentadura postiza tan títpicos de las aventuras de Ashley ‘Ash’ J. Williams. Parece ser que vuelve al buen camino.



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